Marruecos: mercados, texturas y fotografía de calle

 

Durante el puente de noviembre he tenido la ocasión de poder visitar Marruecos, en concreto las ciudades de Fez, Chefchaouen, Meknes y las ruinas de Volubilis.

 

Lo que más me ha impresionado desde luego son las medinas de estas ciudades, el barrio antiguo (el casco viejo)  donde se albergaba la mezquita mayor, la madraza, la alcaicería y el zoco. Calles laberínticas y estrechas construidas entre los siglos IX - XIII. 

 

Las minúsculas calles de la medina se convierten en un hervidero de gente, minitiendas que venden de todo, gritos, olores, burros arriba y abajo, personas que te ofrecen de todo, mendigos, comerciantes, niños que van al colegio abrazados, niños que van a buscar el pan,  artesanos y muchos gatos entre otras cosas y animales.

 

En las paredes de la medina he podido observar las mismas "huellas del tiempo" que persisten en lugares donde la modernidad con su rodillo desmemoriado no ha conseguido borrar las arrugas del tiempo.